El
Dragón de Agua Chino (Chinese Waterdragon) es un reptil de la familia
de los agámidos. Los agámidos o agamas viven en las zonas tropicales y
subtropicales del Antiguo Continente: Europa del sudeste, Asia (donde
son particularmente numerosos), Australia y África, aunque los
domésticos se crían en cautividad en lugares mucho menos pintorescos.
Se trata de una familia importante que comprende 33 géneros y unas 300
especies, de las cuales algunas contienen numerosas subespecies.
Los agámidos en general presentan una cabeza aplanada. Los ojos
poseen pupilas redondas y párpados. Ciertas especies presentan crestas
o sacos gulares, otras pueden cambiar de colores, sobre todo los machos
en época de celo. Otras formas presentan escamas espinosas. Sus modos
de vida son muy diversos: las especies terrestres, ágiles y rápidas,
viven en las sabanas y en los desiertos; las más macizas excavan
madrigueras. Numerosas especies son arborícolas y otras están ligadas
al medio acuático.
La mayoría de las agamas son insectívoras, algunas especies son omnívoras o herbívoras. Son ovíparos.
Las tres principales especies de agámidos son:
- Dragón de Agua Chino (physignatus cocincinus).
- Dragón de Agua Australiano (physignatus lesuerii).
- Dragón Barbudo Australiano (pogona vitticeps).
De aquí en adelante, nos referiremos únicamente al Dragón de Agua
Chino, que es el mas común de entre los agámidos, aunque la mayoría de
los consejos y recomendaciones aquí expuestos son aplicables a dragones
australianos, iguanas y reptiles en general.
II - GENERALIDADES Y ASPECTO DEL DRAGÓN DE AGUA CHINO:
El Dragón de Agua Chino o Physignathus cocincinus, se diferencia del
Dragón de Agua Australiano por su color verde brillante y su mayor
agilidad y aspecto mas estilizado que sus parientes australianos, que
son de color marrón amarillento.
Procede de las regiones selváticas de Tailandia, Indochina y todo el
Sudeste Asiático en general. Es un animal semiarborícola que habita las
orillas de los ríos, donde se los encuentra en los árboles o charcas.
El agua es indispensable para su vida por lo que son excelentes
nadadores y pueden permanecer sumergidos o semisumergidos por algunos
minutos.
Los machos adultos pueden llegar a medir unos 80 cm. (cola
incluida) mientras que las hembras son algo mas pequeñas. En general su
tamaño varía entre el de una lagartija europea común cuando son jóvenes
(13 cm. sin contar la cola) y el de una cría de gato de adultos (20 cm.
largos sin contar la cola), y al parecer, crecen mas cuanto mayor es el
espacio del que disponen en su terrario. La cola suele medir
aproximadamente el doble de lo que mide el cuerpo y tiene marcas
oscuras.
Tienen unas glándulas en las ingles que diferencian a los machos de
las hembras (se ve mejor en los adultos), si están muy marcadas es que
es un macho, si apenas se ven es que es una hembra. Los machos usan
esas glándulas para marcar su territorio.
Son de un color verde intenso que se mantiene toda su vida (no como las
iguanas que en 5 años se vuelven de color marrón), excepto en la panza,
el cuello y las rayas del lomo que son de un color algo más claro.
Justo cuando van cambiar la piel, la parte de la piel que va a ser
cambiada se vuelve marrón antes de caérsele, para aparecer debajo una
piel de color verde brillante. Si se asustan o se estresan se pueden
volver momentáneamente de color marrón.
No es nada agresivo con los humanos ni con animales mayores que el,
pero se comerá cualquier bichejo que se le ponga a tiro (insectos
especialmente). No muerde, y aunque mordiese no tiene fuerza suficiente
para hacer daño a una persona (probablemente se dejaría algún diente en
el empeño). Como es semi arborícola tiene una gran tendencia a trepar
por todos sitios, y si le da por trepar sobre usted puede hacerle algún
leve arañazo en la piel (tenga cuidado con su cara). Tiene unas uñas
muy afiladas (para trepar bien) pero los posibles arañazos son siempre
poco profundos y, curiosamente, muy rara vez se infectan. Los arañazos
de un gato doméstico son infinitamente peores.
Por cierto que no es un animal sociable como un perro o un gato. No
se puede jugar con el. Por ello no es una mascota adecuada para niños,
no es que el lagarto le vaya a hacer nada al niño, es que un lagarto en
manos de un niño tiene una esperanza media de vida de 40 segundos (y
luego encima el niño quedará traumatizado por la forma en que se cargó
a su querido lagarto). Si quiere entretener a un niño, cómprele un
perro, que son mas resistentes.
A la hora de elegir uno, fíjese en que se muestre vivaz, observe
especialmente sus ojos, que estén abiertos y con brillo, observadores y
alertas. Que muestre interés por la comida. Que tenga un color verde
brillante (si tiene algún parche marrón puede ser que este cambiando la
piel, es normal, pero que no sea de color marrón por todos sitios).
Mire que no tenga bultos raros en la cola. Si tiene cresta en la nuca
es que es un adulto (o casi). La cresta aparece con la madurez (unos 9
meses) y no suele ser uniforme, normalmente le falta alguna que otra
púa, eso es normal. Fíjese en que tenga el hocico sano y sin marcas de
golpes o sangre (cuando están encerrados en pequeños terrarios de
vidrio tratan de atravesar las paredes de un salto porque no las ven, y
pueden lesionarse de gravedad).
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