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V - ASUNTOS VARIOS Y RECOMENDACIONES:

Hay que recordar que la socialización de estos animales es muy especial. Las hembras pueden alojarse juntas, pero una pareja macho - hembra deberá alojarse en un terrario lo suficientemente grande como para que en la época de apareamiento la hembra encuentre dónde resguardarse del acoso del macho, que puede ser constante. Alojar dos o más machos no es imposible (como en el caso de las iguanas), pero depende de las características y el temperamento de cada individuo. Siempre se debe recordar que el tamaño de los animales alojados en un mismo terrario debe ser parejo.

La reproducción en cautividad es extremadamente compleja y requiere como paso previo que el lagarto hiberne. No se le ocurra intentar la hibernación sin informarse muy concienzudamente antes, ya que conseguir tal reproducción no es nada fácil, ni siquiera en los laboratorios de los más prestigiosos científicos locos.

A los dragones de agua no les gusta ser sujetados fuertemente, si lo hace tratarán de zafarse y huir. Para cogerlos lo mejor es poner una mano abierta frente a la parte baja de su tórax y empujar suavemente hacia el lagarto, para que este se suba. Luego se lo lleva como si fuese un loro (el truco está en que el lagarto se sienta libre).

Si alguna vez se ha fijado con atención en un camaleón habrá probablemente observado que parece que van a cámara lenta, que viven el paso del tiempo como si estuviesen en otra dimensión y al margen del Tiempo. Los expertos en camaleones tratan de entrar en simbiosis con ellos y moverse a su ritmo (dentro de lo posible) cuando los manejan porque es comprensible su malestar si se les maneja a toda velocidad (imagínese estar sobre los hombros de gigantes que le moviesen a la velocidad del sonido de un lado a otro y que encima no pudiese ver más lejos por no tener orejas con las que sujetarse las gafas). Aunque los dragones de agua también muestran algo de esa ralentización, es muchísimo menos acentuada que con los camaleones, siendo las iguanas (salvo cuando se ponen histéricas) una especie de término medio. Si quiere llevarse bien con los dragones de agua trate de tomarse las cosas con calma, no hace falta que se ralentice como un camaleón, pero intente ir un 20 % más lento de lo habitual. No le mire, obsérvele.

Si ha visto "Parque Jurásico" recordará la escena en la que para evitar ser devorados por un Tyrannosaurus rex enorme los protagonistas se quedan inmóviles y así consiguen salvarse. Resulta que los reptiles tienen dificultades para fijarse en objetos estáticos, si un grillo se da cuenta de que está a punto de ser engullido es posible que se quede petrificado. Entonces el lagarto se quedará mirando al grillo, pero sin verle, en espera de que este haga algún movimiento. Ganará el más paciente. Resulta curioso que algunos humanos en situaciones de peligro también se queden petrificados, y eso que los humanos y los dinosaurios no llegaron a coexistir en ninguna época.

Los dragones de agua cambian de piel, como los demás reptiles y los nativos de Sirio-IV. Lo hacen por partes y generalmente empiezan por la cola. Se va oscureciendo su color hasta que se desprende la antigua piel y aparece debajo otra de un color verde muy brillante. Después siguen con otra parte del cuerpo. Cuanto más cambien de piel es que están más sanos y mejor cuidados. No se le ocurra intentar ayudarles porque les arrancaría pedazos de piel sana causándoles heridas; ellos solos pueden hacerlo perfectamente. Los restos de piel vieja suelen dejarlos en el agua y no, no sirven para hacer cazadoras.

Aunque los dragones saben nadar perfectamente no los meta en una piscina. Las piscinas contienen cloro, que resulta muy perjudicial para los lagartos.

Por cierto que los dragones de agua no vuelan, ni son inmunes al fuego.


Minerva (Agosto de 2004)


Suelta en interiores:

Para tener al dragón suelto en interiores, tenga en cuenta lo siguiente:

* Los dragones de agua son arborícolas, es decir, les encanta trepar por donde sea, probablemente acabe en lo alto de alguna cortina.

* Los dragones están adaptados a la vida en la jungla, y dan por hecho que el suelo de su casa es blando, cálido y húmedo como el de la jungla. Por ello se tirarán desde cualquier altura sin ninguna precaución, dándose unos golpes tremebundos contra los muebles y el suelo. Tenga cuidado, sea observador y use su empatía para prever sus movimientos y evitar que le abollen sus probablemente muy valiosos muebles.

* Nunca lo tenga mucho tiempo suelto, especialmente en invierno. El suelo (de azulejos, mármol, etcétera) estará muy frío y el lagarto no comprenderá la razón del súbito descenso de las temperaturas, se esconderá debajo de cualquier mueble y se quedará aterido. No se le ocurrirá subirse a algún mueble de madera.

* A los dragones les encanta el calor, si tiene algún radiador o similar elemento de calefacción apáguelo o permanezca muy atento, porque es como un imán para ellos y si se acerca demasiado a un radiador probablemente no se dará cuenta de que se está quemando hasta que sea demasiado tarde (y si sobrevive a las quemaduras las heridas se le infectarán y provocarán su muerte por septicemia en apenas unos días).

* Los dragones son extremadamente frágiles. Si los pisa los revienta con total seguridad. Si tiene una silla con ruedas en el cuarto y hay alguien sentado en ella, puede que el dragón sea atropellado por la silla (por supuesto con fatales consecuencias para el dragón). Si deja una puerta abierta y el viento la cierra, el portazo fulminará al lagarto. Si le cae algo encima, obtendrá un lagarto extra plano (y semivacío).

* Usted quizá sea cuidadoso y se acostumbre a mirar por donde anda, pero sus invitados seguro que no. Jamás deje suelto al dragón si hay alguien más en el cuarto, porque, por muy serio y respetable que sea su visitante, acabará por descuidarse y probablemente ocurrirá algún trágico accidente.

* Trate de evitar que otras personas toquen al dragón, porque mucha gente cree que son unos juguetes indestructibles y los tratan como tales. Si alguien insiste en acercarse demasiado al dragón use el viejo truco de preguntarle si está vacunado contra la triquinosis quística, porque, ya se sabe, estos bichos no proceden de criaderos en Almería sino que vienen directamente (en autobús) desde las junglas del sudeste asiático, y son portadores de todo tipo de enfermedades infecciosas.

* Cierre puertas y ventanas, porque, aunque no se lo crea, su lagarto no le ama. Tratará de escapar en cuanto pueda.


Enfermedades comunes y sus causas:

A continuación se exponen las más corrientes de las enfermedades y dolencias que pueden afectar a un dragón de agua chino, junto con sus causas:

- Parásitos internos: Importación reciente y malas condiciones de salubridad.
- MBD o enfermedad metabólica en los huesos: Mala alimentación, deficiencia de calcio, falta de rayos UVB o fallos en la calefacción.
- Daños en el rostro: Terrario muy pequeño. El lagarto se lanza de cabeza contra el vidrio porque no lo ve o no acepta su existencia.
- Estomatitis o infección bucal: Infección sistemática por ambiente inadecuado o estrés.
- Miembros fracturados o inflamados: Ambientación inadecuada, traumatismo o MBD.
- Gota articular, periarticular o pseudo gota: Alimentación inadecuada e hidratación insuficiente.
- Infección respiratoria: Temperatura inadecuada, mala ventilación (por exceso o por defecto) o estrés.
- Gastroenteritis: Infecciones bacterianas, víricas o parasitarias, generalmente provocadas por la ingesta de alimentos en mal estado.
- Falsa enfermedad de la risa: Si el lagarto empieza a reírse sin una causa aparente, es que probablemente usted no ha entendido el chiste.


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Calavera de un dragón de agua chino


Esta guía (pero sin imágenes) también está disponible en formato .pdf para aquellos que la quieran imprimir con más facilidad (o conservar sin tener que depender de Internet).
Se puede descargar pinchando AQUÍ


Mini EnaitzEnaitz Jar.
Última revisión: Marzo de 2015.

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