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III - AMBIENTACIÓN

El dragón de agua necesita un terrario tan amplio como sea posible. Las dimensiones del terrario no deben ser menores que 150 x 80 x 80 cm para un adulto. En caso de alojar a más de un dragón, las dimensiones deben aumentar. Hay que procurar evitar someter a los dragones de agua, como a casi todos los reptiles, a la visión de colores chillones, fluorescentes o poco naturales porque les provoca estrés y esto se refleja en su salud, que empeora. Para la decoración de su terrario use tonos verdes oscuros, marrones, ocres y grises exclusivamente, empleando preferiblemente retablos de la escuela flamenca frente a obras de autores expresionistas.

Si su lagarto insiste en lanzarse de cabeza contra las paredes de vidrio de su terrario es porque necesita más espacio y antes o después se dañará el hocico. Puede evitarlo ampliando el terrario o poniendo una fina raya de tira adhesiva (celo, cinta aislante, etcétera) a unos 15 mm por encima del suelo del terrario, por la parte de fuera, que recorra todas las paredes de vidrio y que tenga unos 5 mm de grosor (fíjese en la foto que hay abajo del todo, pero trate de poner la raya unos 10 milímetros más arriba de lo que está en la foto. Cuando la pusimos nosotros aún no habíamos depositado el substrato y al subir el nivel del suelo la raya quedó demasiado baja). De este modo, el lagarto probablemente entre en razón y reconocerá que existe la pared de vidrio, así que en lugar de lanzarse de cabeza intentará hacer un agujero en el vidrio con sus garras, hará mucho ejercicio y probablemente pase sin problemas las siguientes PAFAS, pero no se lesionará.

Es indispensable proveer un recipiente con agua lo suficientemente grande como para que el animal quede con 2/3 de su cuerpo sumergidos. Se recomienda cambiar el agua de este recipiente todos los días ya que el animal defecará y dejará restos de piel en ella, ensuciándose rápidamente (recuerde que el lagarto ha de beber de esa agua).

Como recipiente vale casi cualquier tupperware, mejor si está enterrado para simular que es una charca, pero si se observa que no lo utiliza habrá que buscar uno diferente. Nuestra dragona ignoró un tupperware que era de color verde translúcido y sin embargo se mostró encantada con uno que era transparente y estaba semienterrado. Si no está seguro de si le gusta o no pruebe a echarle unas gotas de agua en el hocico, si se pone a beber frenéticamente es que está deshidratado porque por alguna misteriosa razón no le gusta su "piscina", debiendo en tal caso cambiarla por otra inmediatamente. Además es muy importante colocar varias ramas, en diferentes posiciones y alturas, para que pueda trepar y descansar sobre ellas. Es ideal colocar alguna de las ramas suspendida a unos 15 ó 20 cm de la superficie del agua ya que, por lo general, es la que prefieren.

El substrato puede ser, preferentemente, corteza de árbol (previamente tratada contra la existencia de ácaros, pulgones u otros parásitos) o césped sintético (aunque el lagarto suele tratar de levantarlo por las esquinas). También se puede utilizar arena o cantos rodados (grandes) observando que no sean ingeridos.

El dragón de agua necesita y disfruta de la presencia de plantas en el terrario, que usa para esconderse. Pueden ser artificiales, pero hay que observar que no sean ingeridas ya que los dragones de agua chinos no digieren bien los plásticos. Las plantas naturales, sin embargo, hacen un marco excepcional, aunque hay que asegurarse siempre de que no sean tóxicas. Recomendamos la dracaena, el ficus, el potus, el philodendro, la secuoya, etc. Además, se puede completar la ambientación con algunas piedras grandes y tirando a planas, que al parecer les encantan.

El dragón de agua es un animal de hábitos diurnos, por lo que requiere de un tubo de rayos UVA/B, que es una luz especial que simula la solar (parecida a las que se ponen en las peceras), pues el lagarto necesita la luz del Sol ya que es la única forma (aparte de los complejos vitamínicos) que tiene de sintetizar vitamina D (que interviene en el metabolismo del calcio). El ciclo día / noche debe ser regular, por ejemplo con un temporizador (que puede encontrarse en cualquier ferretería). Recomendamos unas 10 a 12 horas de "día" en verano. En invierno este período se puede reducir en una o dos horas. Este tipo de lámpara no dura eternamente, hay que cambiarla cada año o cada dos años como mucho, pues aunque parecerá que sigue funcionando ya no irradiará en la longitud de onda necesaria y será como una lámpara normal.

En verano se puede sacar al dragón a tomar el Sol en las tinieblas exteriores, siempre con un arnés con correa o dentro de una jaula (nunca en el terrario de vidrio porque se cocería). Al hacer esto se le debe proveer al animal de una pileta o palangana donde poder refrescarse (no debe estar clorada) y un sector con sombra. Tenga cuidado porque los lagartos en general se muestran mucho más activos cuando les da el Sol y si le deja solo se le escapará. Asimismo, evite a pájaros y gatos porque probablemente mantendrán un intercambio de impresiones con el dragón en el que este último verá sus puntos de vista duramente rebatidos.

Si no puede sacarlo a tomar el aire, puede buscar una ventana donde pegue el Sol, cerrarla para que no escape, y dejarle colgado de la parte de la cortina que da al exterior. Seguro que le encanta la idea, pero si empiezas a escuchar ruidos raros es que se quiere bajar. Tardará unos 20 minutos en aburrirse, si intenta bajarse antes es que no se ha dado cuenta de que pega el Sol de plano.

Este animal necesita una temperatura de entre 28 y 30 ºC de día y entre 22 y 25 ºC de noche. Esta temperatura se consigue poniendo en el suelo del terrario, bajo el substrato, un cable calefactor (lo venden en las pajarerías), evitando que el lagarto lo pueda tocar directamente. También se pueden usar piedras calefactoras, pero pueden quemar al lagarto porque tienen un sistema nervioso muy primitivo y tardan mucho en darse cuenta de que se están quemando. Es muy importante colocar un termómetro dentro del terrario para controlar bien este factor.

Si durante el invierno es necesaria otra fuente de calor se pueden usar lámparas de cerámica (que sólo irradian calor) o lámparas de luz, observando que no sean alcanzadas por el animal. El terrario ideal debe tener diferencia de temperatura de un sector a otro. Al menos debe haber una zona de reposo con una mayor temperatura (aprox. 32 a 34 ºC) y otra con una temperatura más baja (unos 22 ºC).

La humedad debe ser de entre el 80 y el 90%. En general, con el recipiente de agua del terrario y rociando una vez al día con un pulverizador de agua (en cualquier ferretería los venden), la humedad se mantiene dentro de los parámetros adecuados.

Comprobará que si el dragón cuesta unos 30 €, el terrario (dependiendo del tamaño y la calidad) unos 60 €, el cable calefactor unos 18 €, el temporizador unos 5 € y la luz adecuada alrededor de 30 €, al final casi seguro que es mucho más caro de lo que pensaba (a mi me salió por casi 150 €). Además, a todo esto hay que sumarle aproximadamente 3 cajas de grillos cada mes (cuestan unos 3 € cada una), y un bote de suplemento vitamínico cada año (cuesta unos 8 €). Si esto le supone un problema mejor será que espere y ahorre o que directamente desista, porque sin cualquiera de estos elementos el lagarto empezará a quedarse como apagado, perderá el color, y morirá en unos 2 meses (por eso considero que a los tipos que en las tómbolas sortean iguanas, que son entregadas en cajas de zapatos, deberían enviarlos al espacio profundo metidos en ataúdes de metacrilato).

Finalmente, señalar que es posible que cualquier dragón de agua, ante un cambio de terrario o ubicación, muestre su satisfacción y entusiasmo al estilo dracónico, es decir, agitando vigorosamente el tórax y la cabeza hacia arriba y hacia abajo, lo cual viene a significar algo así como "¡Tomo posesión de estas tierras en nombre de la Corona de España!".


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Minerva (6 de agosto de 2003)
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