Ir a página anterior PÁGINA 3 DE 5 Ir a página siguiente


IV - ALIMENTACIÓN

El tema de la alimentación de los dragones de agua ha llevado tanto a expertos como a simples aficionados a serias discusiones, trascendentales debates, y grandes batallas en la Tierra Media.

La primera pregunta que debemos hacernos con respecto a este tema es: Los dragones de agua ¿Son insectívoros, carnívoros u omnívoros? Hay tanta gente que afirma que son insectívoros como gente que afirma que son carnívoros. Sin embargo, nunca falta algún excéntrico que los califica de "oportunistas" por aceptar cualquier cosa que se les ofrezca (especialmente si se mueve) opinión a la que se opondrá el dueño de un dragón sumamente selectivo que sólo acepta grillos pata negra y, ocasionalmente, coñac de 12 años.

Nuestra opinión al respecto es que los dragones de agua son omnívoros. Consumen gran cantidad de insectos pero eso no los hace insectívoros, es que es lo que tienen más a mano en su hábitat natural. Necesitan consumir alimentos altamente proteicos con un mayor nivel de calcio que de fósforo, pues lo contrario haría al dragón más susceptible al MBD (que es una enfermedad de los huesos), especialmente si a una alimentación deficiente se le añaden fallos en iluminación y calefacción.

Para tener una idea del valor nutricional de los alimentos que se le proporcionan con mayor frecuencia al dragón de agua chino, presentamos el siguiente cuadro (que ha sido elaborado por el insigne Profesor Franz, de Copenhague):


%
Grillo
Lombriz
Rata
Caviar
Proteínas
55,30
10,90
7,60
26,10
Grasa
30,20
7,20
1,90
15,50
Calcio
0,23
1,18
0,54
0,27
Fósforo
0,74
0,90
1,35
0,35


Cabe aclararse que siempre trataremos de establecer una dieta en la que los alimentos en su conjunto y cada uno en particular tengan un nivel de calcio y fósforo equilibrado. Además, hay que recordar que los lagartos necesitan beber agua de vez en cuando, por lo que habrá que asegurarse de que siempre disponga de agua limpia en su terrario, que también usarán para defecar por lo que deberá de ser cambiada a diario.

Sobre la clase de alimento que podemos ofrecer a nuestro dragón, ante todo debemos recordar que es vital ofrecer alimentos del tamaño adecuado a cada ejemplar; como regla general cada alimento ofrecido no debe ser más largo que el largo de la cabeza del dragón, ni más ancho que la mitad del ancho de la misma. Teniendo esto en cuenta, hay varias clases de alimento que podemos ofrecer:

INSECTOS

Los insectos son algo más altos en fósforo y bajos en calcio, pero no deben de utilizarse como dieta exclusiva. Además, muchos insectos poseen un exoesqueleto indigerible que, en abundancia, puede causar problemas en el metabolismo del dragón. La mayoría de los insectos tienen el caparazón más duro cuanto más grandes y viejos son, y muchos de esos caparazones son tan duros que el dragón no puede partirlos (es el caso, por ejemplo, de los típicos escarabajos negros). Por ello habrá de tener cuidado con lo que le ofrece al lagarto porque si es demasiado resistente el reptil sólo conseguirá cansarse y destrozar las patas, antenas y presencia de ánimo del pobre bicho, pero sin poder ingerirlo.

Los insectos más comunes para ofrecer son los grillos, las zophobas y los tenebrios; pudiendo suministrar ocasionalmente saltamontes, gusanos de seda o cucarachas. Recomendamos vivamente alimentar a los insectos con frutas y verduras desde dos o tres días antes de ofrecerlos al dragón para incrementar su valor nutritivo (con echarle cualquier porquería o resto de comida a la caja de los grillos será suficiente, los grillos en general no destacan por ser demasiado exigentes en materia culinaria). Obsérvese que todos los insectos deben ser de criadero, ya que los que podamos encontrar en el jardín, en la calle, o incluso en el campo pueden tener restos de insecticidas o pesticidas que intoxicarían gravemente a un dragón.

Por cierto que en las pajarerías venden los insectos metidos en unas cajas de plástico de ínfima calidad que a veces están agujereadas, y si no lo están, los grillos se encargarán de intentarlo hasta que consigan hacer un agujero lo suficientemente grande como para fugarse. Es muy recomendable meterlos en un tupperware (con pequeños agujeros para ventilación y algo de comida) al comprarlos.

GUSANOS Y LOMBRICES

La lombriz de tierra es especialmente alta en calcio y bastante equilibrada nutricionalmente. Además es blanda y no presenta partes de su cuerpo que sean indigeribles. En su favor (o en su contra, dependiendo del punto de vista) está que además son fáciles de conseguir en tiendas de pesca ya que se usan y venden como cebo (a veces incluso en máquinas expendedoras disponibles las 24 horas) y además suele haber varios tipos de gusanos diferentes porque al parecer el tipo de pesca que se captura depende en gran medida del cebo utilizado. Estos gusanos de pesca suelen conservarse refrigerados en neveras y tienen una fastidiosa tendencia a morir prematuramente, dejando además un apestoso olor en la nevera (lo cual suele influir negativamente en las relaciones sociales del dueño de la nevera).

Es muy importante PURGAR todos los gusanos (salvo los gusanos de arena de Arrakis, que no se dejan) antes de ofrecerlos al dragón, lo que consiste en limpiarlos de tierra y porquerías poniéndolos un momento bajo el grifo. Por último, recordad que, aunque son baratos y fáciles de conseguir, sólo deben suministrarse ocasionalmente.

CAZA MAYOR

Los pequeños mamíferos son generalmente altos en calcio y proteínas y deben ser incluidos en la dieta. Una vez que el dragón adquiere cierto tamaño y puede empezar a consumir este tipo de alimento es conveniente ofrecérselo al menos una vez por semana, siendo los roedores preferibles a las aves y los peces. Un dato a tener en cuenta es que los roedores adultos poseen un mayor nivel de calcio que los lactantes (conocidos como pinkies).

Este tipo de alimento debe ser controlado ya que en exceso causa obesidad, lo que deriva en otros problemas (incapacidad laboral, marginación social, etc).

FRUTAS Y VEGETALES

Algunos dragones bondadosos aceptan este tipo de alimento, pero en general cuesta trabajo que los consuman. La mayoría de los que lo aceptan, prefieren frutas carnosas y dulces (plátano, pera, manzana, etcétera). Lamentablemente estas frutas tienden a tener un alto nivel de fósforo y a carecer de otros nutrientes por lo que recomendamos combinarlas con frutas ricas en calcio (higos, frambuesas, melón, moras, etcétera).

Como las frutas y verduras no se mueven lo suficientemente rápido (salvo los trífidos, algunos ents y Audrey II) pues el lagarto no se fija en ellas, por lo que tendrá que ser paciente para conseguir que se las coma. Generalmente, si no se las come inmediatamente después de echárselas en el terrario, ya no se las come.

Resulta curioso que jamás se comen ninguna fruta o verdura si es de color rojo (el tomate y la sandía por ejemplo), pero les encanta el melón y aceptan manzana, pera, higo, patata, e incluso naranja. Para echársela, deberá cortar un pedazo fresco del tamaño adecuado y echárselo justo delante. Si no se lo come páseselo suavemente por el hocico para que lo huela y pruebe de nuevo. Si sigue pasando del asunto retire la fruta y ofrézcasela de nuevo en 10 minutos. Si aun así no la quiere, no se preocupe porque es normal, inténtelo de vez en cuando a ver si cuela, pero no sea muy optimista al respecto.

Los vegetales recomendables son los mismos que para las iguanas: hojas verdes de todo tipo y, muy especialmente, endibias, que (y esto es de especial interés para los poseedores de tortugas), son infinitamente más saludables y contienen mucho más calcio que la lechuga, vegetal este último que, además de presentar un muy escaso valor nutritivo, puede llegar a ser tóxico para ciertos reptiles.

Consideramos que una dieta saludable es aquella que combina todas las clases de alimentos mencionadas anteriormente, usando la mayor variedad posible dentro de cada clase, en las proporciones siguientes:


Insectos
40% - 50%
Gusanos
10% - 20%
Caza mayor
30% - 40%
Frutas y vegetales
10%



Ir a la página anterior
Minerva (15 de abril de 2003)
Ir a la página siguiente