Ir a página anterior PÁGINA 4 DE 5 Ir a página siguiente


SUPLEMENTACIÓN VITAMÍNICA

Todos los reptiles requieren, en mayor o menor medida, una buena suplementación de calcio y vitaminas. Para ello se venden productos especiales, en polvo o en gotas, que se mezclan con la comida. La alimentación a base de insectos debe ser suplementada siempre (muy especialmente si los alimentados son lagartos jóvenes), sin embargo, aquellos animales que estén siendo alimentados regularmente con pequeños mamíferos requerirán de una suplementación menor.

Para administrar los complejos vitamínicos que se presentan en polvo, deberá adquirir un tupperware pequeño, echar ahí un poco de polvo vitaminado, y luego meter un grillo, agitarlo suavemente hasta que el grillo esté totalmente cubierto de polvo (preferiblemente sin descalabrarlo) y entonces presentárselo al lagarto. Es importante que el grillo supervitaminado y mineralizado sea el primero que le ofrezca al lagarto para asegurarse de que se lo come y para que luego se quite el mal sabor de boca con otro grillo.

Cuando compre el bote, fíjese en la fecha de caducidad y compre el que caduque más tarde, porque a veces llevan en la tienda meses y caducan en muy breve plazo.


CURIOSIDADES VARIAS SOBRE ALIMENTACIÓN

A los lagartos al parecer les gustan los licores y las bebidas espirituosas de cierta calidad (cuanto más dulces son más les gustan), al nuestro en particular le encanta el moscatel (preferiblemente con denominación de origen Montilla Moriles). Para dárselo hay que mojar un dedo en la copa y dejar que le gotee sobre el hocico, pero no le ofrezca más de dos o tres gotas, que luego se resiente (al nuestro una vez le dimos demasiado y luego no conseguía trepar a su rama preferida con la agilidad a la que nos tiene acostumbrados).

Aunque está muy bien experimentar y darle al lagarto todo tipo de bichos que puedan encontrarse por ahí como complemento vitamínico, tenga cuidado con el lugar donde los recoja porque la cantidad de toxinas que puede tener encima, por ejemplo, una cucaracha doméstica sin que le afecte en absoluto, puede ser suficiente para envenenar a un pelotón de fornidos lagartos, pues las cucarachas, como la mayoría de los insectos, tienen una resistencia espectacular frente a todo tipo de tóxicos (e incluso ante sustancias radiactivas) y los lagartos lamentablemente no. Además tenga cuidado con las babosas, caracoles, y bichejos semejantes, porque como son pegajosos son muy difíciles de tragar y pueden obstruirle las vías aéreas al lagarto, asfixiándolo.

Los insectos, gusanos, y demás alimentos vivos de pajarería suelen llegar en unas condiciones lamentables. Cuando los compre, asegúrese de que la caja en la que vengan no esté agujereada o húmeda (los grillos caen fulminados si se mojan) y deles algo de comer. Valdrá casi cualquier cosa, pruebe con rodajas de cualquier fruta u hortaliza, y para los gusanos, zophobas y tenebrios es imprescindible el pan (da igual si está seco). Piense que ese alimento luego pasará al lagarto, así que no sea tacaño.

Si le molesta el ruido de los grillos puede llevarse la caja a otro lugar, pero que no sea frío o húmedo, los insectos requieren unas condiciones de temperatura parecidas a las del lagarto y una exposición prolongada a una noche fría o con una excesiva humedad sería una masacre.

A veces el lagarto no acepta alimentos dentro del terrario, pero, si lo suelta, se comerá cualquier cosa que se cruce en su camino. Por ello, si tiene especial interés en que coma y el no colabora, puede soltarlo y, posteriormente, poner a su alcance un grillo pero sin que parezca que se lo ha dado usted, que se crea que es él quien con sus grandes habilidades cinegéticas lo ha conseguido cazar.

Los dragones pueden aguantar al menos dos o tres días sin comer (quizá más). Si tuviese que dejarlo desatendido por algún tiempo, dele bien de comer (con suplementos vitamínicos) los días anteriores y asegúrese de cambiarle el agua justo antes de irse, poniéndole el máximo de agua que sea posible, porque a su vuelta el agua estará en un estado lamentable. Compruebe que tanto el temporizador de la luz como el cable calefactor funcionen correctamente e intente no dejar el terrario completamente cerrado para que haya alguna ventilación, pero sin que le sea posible salir del mismo ni haya corrientes de aire.

Los dragones de agua son, en su mayoría, más susceptibles que otros animales a los cambios. Por eso es muy común que ante un nuevo hábitat o situaciones desacostumbradas (visitas al veterinario, desparasitaciones, apariciones marianas...) pierdan el apetito. Por lo general, lo recuperan paulatinamente en un período que puede ir de 4 a 7 días. Aún así se debe ofrecer permanentemente alimento, variándolo hasta que el animal comience a comer. Si este período se prolonga y el dragón empieza a mostrar signos de debilitamiento o delgadez, hay que consultar a un veterinario especializado en reptiles o herpetólogo.

Por último, queremos mencionar el tema de los alimentos completos para perros y gatos, ya que mucha gente los agrega a la dieta de sus dragones. Dichos alimentos contienen un equilibrio de nutrientes totalmente diferente al que un dragón de agua necesita y le provocaría grave escasez de unos nutrientes y exceso de otros. Teniendo esto en cuenta, podemos decir que se puede ofrecer muy de vez en cuando un poco (es mejor el de gato), pero no debemos hacerlo formar parte de la dieta habitual porque entonces el lagarto se convertiría en una enfermiza aberración mutante, mitad cocodrilo mitad dromedario, que se pasaría las noches aullando a la Luna, lo cual es un verdadero incordio.

Como conclusión, consideramos que cuanto más variada sea la dieta que ofrezcamos, más posibilidades habrá de que nuestro lagarto lleve una existencia feliz, crezca saludablemente, nos traiga el periódico y nos haga la Declaración de la Renta durante muchos ejercicios fiscales.


Ir a la página anterior
Minerva (8 de diciembre de 2003)
Ir a la página siguiente