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        PUERTAS ACORAZADAS


En estos tiempos extraños, en los que el derecho a la propiedad privada parece estar en entredicho, es frecuente que los que tienen poco o nada que perder traten de aprovecharse de un marco legal ventajoso para dedicarse a asaltar las viviendas ajenas con una impunidad rayana en lo insultante (como expone con su claridad habitual D. Arturo Pérez-Reverte AQUÍ y AQUÍ). Dado que el Código Penal no permite la defensa activa de nuestros bienes no nos queda otra posibilidad que la de invertir en medios pasivos de defensa, como son puertas acorazadas y cilindros de seguridad. En el presente estudio se analizarán estos medios, a fin de orientar a la distinguida concurrencia en la elección de las medidas a adoptar para la mejor defensa de sus domicilios.

PERFILES CRIMINALES Y ANÁLISIS DE RIESGO

En general suele haber tres tipos de perfiles de asaltante de viviendas, y curiosamente cuanto mayor es su preparación menor daño suelen causar:

1) Bandas profesionales: Sus componentes suelen proceder de Europa del Este, tener conocimientos avanzados de cerrajería y algunos incluso contar con formación militar. Se dedican a asaltar viviendas con expectativas muy altas de botín, por ejemplo chalets en urbanizaciones deluxe, empleando herramientas profesionales con las que es cuestión de tiempo que echen abajo cualquier puerta, por muy buena que sea (TODAS y digo TODAS las puertas se pueden abrir si se les dedica el tiempo suficiente, especialmente si no importa hacer demasiado ruido, como suele ocurrir en el caso de chalets aislados). Contra este perfil hay poco que hacer, lo mejor es tener una puerta realmente buena conectada a una central de alarmas, de modo que tarden por lo menos 20 minutos en abrirla y contar con que en ese plazo pueda llegar La Benemérita.

2) Saqueadores oportunistas: Son delincuentes comunes que se meten en un portal cualquiera y van chequeando puertas para ver cuales son más fáciles de abrir en poco tiempo (cerraduras de gorjas, cilindros antiguos susceptibles al bumping o sin escudo, puertas viejas de madera que se abren de una coz, etcétera). Luego vuelven a horas intempestivas y van abriendo las que parece que no tienen a nadie dentro, revuelven todo en 5 minutos y se llevan joyas, dinero en metálico y cualquier objeto valioso y fácil de transportar. A estos, que se hacen un portal en 40 minutos, se les para con una puerta de gama media, con un cilindro antibumping y un escudo decente. Si te entran te dejan la casa patas arriba, pero el valor de lo que se llevan no suele superar los 1000 €.

3) Okupas: Son los que más daños provocan pero, al carecer normalmente de cualquier preparación técnica que les facilite el abrir las cerraduras, suelen verse limitados a atacar puertas con estructura de madera empleando métodos muy rudimentarios (mazas, palancas, etcétera), por lo que con una puerta acorazada cualquiera, la más barata que haya, ya se les hace desistir. El problema es que como consigan entrar se apropian de la vivienda y para cuando recupere su uso no van a quedar ni los azulejos porque el procedimiento judicial suele llevar un par de años. Conste que las nuevas empresas de "desokupación", que usan métodos bastante más expeditivos que los judiciales, suelen tardar apenas un par de días en recuperar una vivienda okupada.

Las técnicas empleadas por los delincuentes para forzar cerraduras son las propias de la profesión de cerrajero, que carece de una titulación oficial específica, por lo que para aprenderlas se puede acudir a la amplia oferta existente en internet y que suele consistir en cursos intensivos de dos o tres días desarrollados durante un fin de semana con un precio por alumno de unos 400 €. Cualquiera puede acceder a estos cursos y aprender a abrir puertas como un cerrajero profesional, si bien cabe señalar que algunos de estos formadores exigen para matricularse en sus cursos la presentación de un certificado que acredite la no existencia de antecedentes penales. A continuación podemos ver un vídeo, elaborado por el fabricante de artículos de cerrajería TESA Assa Abloy, que recopila las tres técnicas más extendidas para el forzamiento de un cilindro: bumping, efracción y taladrado (faltaría el ganzuado, pero esa técnica es prácticamente inviable en los cilindros modernos de alta seguridad).




A la hora de valorar el riesgo de sufrir un ataque, es importante observar los siguientes detalles:

- Expectativa de botín que la imagen exterior de la vivienda y el barrio generen.

- Aislamiento de la zona: No es lo mismo atacar la puerta de un ático en un bloque de tres pisos con un sólo vecino por planta que hacer lo mismo en la planta baja de un bloque de quince pisos con seis vecinos por planta. Evidentemente, en el caso de chalets aislados o bloques de viviendas vacacionales en temporada baja el riesgo se multiplica.

- Calidad de la puerta y grado de dificultad que su apertura presente: Este dato ha de ser tenido en cuenta en contraste con el resto de puertas de la escalera, porque a igualdad (teórica) de botín cualquier bandolero del tres al cuarto optará por abrir una puerta que en lugar de media ruidosa hora pueda abrir en diez segundos, por eso es importante fijarse en el nivel general de seguridad del vecindario y tratar siempre de estar entre el tercio de los que tienen las mejores puertas.

Naturalmente, existen también otros factores de riesgo: si tiene más de 90 años, vive sólo, se ha enemistado recientemente con el KGB y además sospecha que una avanzada civilización extraterrestre planea invadir la Tierra, sería muy recomendable que maximizase las medidas de seguridad de su vivienda.

PUERTAS ACORAZADAS: CERRADURAS, CILINDROS Y ESCUDOS

La diferencia entre una puerta blindada y una acorazada es que en la primera tanto cerco como hoja son de madera y apenas tiene una lamina metálica de refuerzo encolada sobre su hoja, mientras que en la segunda la propia estructura de la hoja es metálica, al igual que todo su cerco, lo que la hace mucho más resistente a la apertura por apalancamiento. Sin embargo, los elementos mecánicos de cierre son tan importantes como su propia robustez, ya que hoy en día no suelen emplearse arietes ni explosivos para este tipo de menesteres por haberse desarrollado y generalizado técnicas de apertura muy eficaces que, como se ha visto anteriormente, requieren de más maña que fuerza. En consecuencia, puertas acorazadas de nivel básico como las que se ofrecen en establecimientos tipo Leroy Merlín por apenas 500 € más instalación podrían ser una buena solución de seguridad siempre y cuando se sustituya el cilindro que traigan de serie (que suele ser de muy bajo perfil) por uno de alta gama. Si se desea un mayor nivel de seguridad se puede optar por puertas con certificación AENOR grado 4, como por ejemplo las que fabrica Kiuso en Getafe, que incluyen cilindros de alta categoría y salen por unos 1700 € ya instaladas (desconfíe de fabricantes que se concedan los certificados a si mismos, se lo digo yo que soy el ganador de todas las ediciones del Premio Enaitz al español más guapo y aún así mi carrera como modelo no acaba de despegar). En general no tiene mucho sentido el invertir más de 2000 € en una puerta acorazada, porque realmente quien tiene la determinación y los medios para abrir una puerta acorazada de gama media también los tiene para hacerle un butrón en la pared, entrar por una ventana o, simplemente, recibirle en el portal con un revólver del .357 Magnum y pedirle amablemente que abra la puerta.

El cierre de una puerta se compone de los siguientes elementos:

a) Cerradura: Es el mecanismo que al girar la llave hace salir los bulones que se encastran en el cerco de la puerta, haciendo de la hoja y el cerco una única estructura. Puede ser de varios tipos, pero, al margen del número y posición de mecanismos y bulones, la diferencia más importante es si se trata de una cerradura de cilindro o de gorjas (también conocidas como de borjas o de paletas). Durante muchos años las cerraduras de gorjas fueron consideradas como las más seguras por la inaccesibilidad de su mecanismo, pero existe sin embargo una herramienta de ganzuado denominada "magic key" que permite la apertura de la práctica totalidad de cerraduras de gorjas en menos de 20 segundos de forma silenciosa y no destructiva, por lo que es fundamental evitar el uso de cerraduras de este tipo. Se ha desarrollado no obstante un nuevo sistema de gorjas, patentado por Dierre bajo la denominación "Lock Trap System", que es inmune a los ataques con magic key, pero este sistema no está suficientemente extendido y todavía quedan comercios que ofrecen como productos de alta seguridad puertas acorazadas dotadas de cerraduras de gorjas estándar, actuando de una manera totalmente negligente.


Cerraduras de cilindro y de gorjas


b) Escudo: La función del escudo es proteger al cilindro frente a ataques de fuerza bruta como el taladrado, evitando asimismo que sobresalga más de dos milímetros de la puerta para impedir su atenazamiento y efracción. Los mejores escudos son aquellos que cubren completamente el cilindro (además de protegerlo físicamente también dificultan el bumping al evitar la identificación del modelo de cilindro instalado) y que presentan además una forma troncocónica o abocardada, por lo que sólo pueden extraerse de la puerta desde el interior. Existen no obstante escudos de tipo abierto que dejan a la vista el extremo del cilindro y que, pese a que son bastante mejor que nada y su precio es una décima parte del de los escudos integrales, no son muy recomendables.

c) Cilindro: Conocido popularmente como bombín, es el corazón del mecanismo, el punto donde se inserta la llave y que al girar su leva (la parte móvil que ocupa el centro del cilindro) acciona la cerradura; hay varios estándares que difieren en su forma pero en España el más usado con mucha diferencia es el de perfil europeo o "de pera". Pueden ser de embrague simple o doble, la diferencia estriba en que si en un cilindro de embrague simple se introduce una llave por un lado, por el otro ya no se puede abrir ni siquiera con otra llave igual (hay quien considera el embrague simple un extra de seguridad y quien lo considera un riesgo, porque puede ocurrir que se cierre la puerta desde fuera habiendo dejado una llave insertada desde el interior o incluso que el ocupante de la vivienda sufra algún percance y no se pueda entrar a ayudarle aún contando con una copia de la llave). El cilindro suele ser el talón de Aquiles de las puertas acorazadas porque dado el continuo avance de las técnicas de latrocinio es preciso renovarlo cada diez o quince años y la gente rara vez lo hace por tener la falsa sensación de seguridad que una puerta robusta crea, ignorando que la gran mayoría de cilindros de más de una década de antigüedad (o modernos de baja calidad) son susceptibles a técnicas de apertura fraudulenta que como el bumping permiten abrir una puerta en diez segundos y sin hacer el menor ruido o dañarla.


Escudo y cilindro


SELECCIÓN E INSTALACIÓN DE UN CILINDRO

La gama de modelos de cilindro disponibles es amplísima y adaptable a cualquier presupuesto. A la hora de seleccionar uno es importante valorar el grado de riesgo existente para elegir en consecuencia, optando siempre por uno que al menos ofrezca algún tipo de protección frente al bumping y teniendo además en consideración que no tiene demasiado sentido invertir 200 € en adquirir un cilindro de gran calidad si va a ser instalado en una puerta de madera contrachapada sin escudo que puede ser abierta de un empujón. La práctica totalidad de cilindros se fabrican en latón y muchos llevan una capa externa de níquel por motivos puramente estéticos, por lo que la elección entre latón y níquel es intrascendente.

Si se busca la mejor calidad, lo último es el sistema de discos, que es completamente inasequible a cualquier técnica no destructiva pero al precio de tener que pagar un mínimo de 200 € por un cilindro de este tipo (por ejemplo el Dom Diamant). Dentro de los cilindros de mayor calidad, pero a precios más asequibles, se pueden recomendar los modelos Kaba Expert en su versión Extreme Protection (135 €), TESA TK-100 (100 €) y CISA AP3 Sicur (73 €). Si se trata de encontrar la mejor relación calidad/precio, son buenas opciones los modelos Lince C6 (58 €) y CISA Astral Sicur (50 €), ambos antibumping y con el puente (la zona inmediatamente por debajo de la leva) reforzado para dificultar su efracción.

Conste que prácticamente todos los cilindros son compatibles entre si, sin embargo los escudos de la marca Ezcurra tienen la entrada de llave algo más estrecha de lo habitual para ajustarse a los cilindros y llaves de dicha marca. Por tal motivo, si se dispone de un escudo Ezcurra y se desea renovar el cilindro habrá que o bien cambiar el escudo o bien adquirir un cilindro Ezcurra (o un TESA TK-100, que al parecer son compatibles). Respecto a la polémica sobre la vulnerabilidad de los cilindros Ezcurra, en particular el modelo DS-15, hay que señalar que tal modelo no es de una calidad especialmente mala, precisamente su buena relación calidad/precio le hizo ser uno de los modelos más demandados durante muchos años (antes de la popularización del bumping), por lo que los cacos, sabedores de la gran cantidad de cilindros de este modelo instalados, se han especializado en abrirlo y hoy día en el equipo profesional de todo salteador de viviendas que se precie se encuentra siempre una llave específica para bumpear dicho cilindro, por lo que se podría decir que el Ezcurra DS-15 ha muerto de éxito. Recientemente Ezcurra ha revisado su modelo DS-15, dando lugar al modelo "DS-15 Antibumping" (cuesta unos 20 €), que no es que sea lo último en seguridad pero al menos cumple los mínimos, habiendo también lanzado al mercado modelos muy superiores a su lamentablemente famoso DS-15, como por ejemplo el K-30.


Sustitución de un cilindro


A la hora de sustituir un cilindro es preciso conocer su medida, pero para ello no basta con medirlo longitudinalmente, ya que es corriente que los cilindros no sean simétricos y midan más por un lado que por otro. Se debe de medir del centro de la leva a un extremo y al otro, por lo que las medidas se expresan mediante dos cifras, por ejemplo 30/30 ó 35/40, debiendo asegurarse de que por la parte exterior no sobresalga más de dos milímetros de la puerta o el escudo y no dar por hecho que el cilindro viejo tenía la medida ideal. Para extraerlo de la cerradura se debe retirar un tornillo que estará en el canto de la puerta, a la altura del límite inferior del cilindro, con cuidado de no extraer el tornillo equivocado y desmontar por error la cerradura. Una vez extraído ese tornillo, hay que alinear la leva con el eje vertical del cilindro, para lo cual introduciremos la llave en el cilindro y lo giraremos unos 45º para poder tirar de él hacia fuera sin que la leva haga de tope. Para montar el nuevo sólo hay que repetir los pasos anteriores en sentido inverso.

Una vez instalado el nuevo cilindro, si ha escogido bien, habrá puesto los medios para dificultar enormemente el allanamiento de su domicilio. No obstante, sea consciente de que, como decíamos al inicio, cualquier puerta es violable si se dispone del tiempo suficiente y el hacer ruido no es problema, por lo que, si sus necesidades de seguridad son elevadas y su presupuesto se lo permite, desde aquí le recomendamos optar por una solución clásica y elegante que viene demostrando su eficacia desde tiempos inmemoriales: un foso con cocodrilos.


Mini EnaitzEnaitz Jar.
  © Abril de 2017.
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